jueves, 19 de abril de 2018

Sir Richard Starkey...

Era el único que quería a Yoko Ono, se considera mal cantante, quiso montar una peluquería, es fanático de las películas del Lejano Oeste, ama twitter y los emojis. Y fue el último de los integrantes de los Beatles en ser nombrado Sir del Imperio Británico (el mes pasado). La bloguera mexicana Caro Saracho, editora de un portal de música, explica en un artículo la respuesta de por qué se le ha considerado “el menos querido del grupo”.

Ringo Starr pareciera tener muy pocos seguidores (en comparación con sus compañeros) y se mantuvo bastante más alejado de los escándalos que los demás. Muy pocas personas saben con quién se casó o si tiene hijos, mientras que Yoko Ono figura entre las mujeres más famosas del mundo por estar con Lennon. Sin embargo, la fama no es lo suyo a pesar de ser uno de los músicos más influyentes. Está considerado por Rolling Stone como uno de los 5 mejores bateristas de todos los tiempos”.

¿Eso no lo hacía honorable? La distinción llegó 21 años después de la del beatle Paul McCartney, quien la recibió en 1997, y 53 años después de que los cuatro miembros de la banda (que completan John Lennon y George Harrison) fueron nombrados Miembros del Imperio Británico. Sin embargo, en 1969, Lennon devolvió su condecoración a la monarca británica como protesta por el apoyo del Gobierno británico a la invasión estadounidense de Vietnam.

Hace más de cinco décadas, en octubre de 1965, Ringo y los tres miembros de la formación de Liverpool ya vivieron una situación muy similar en el mismo palacio, en aquella ocasión para convertirse en miembros de la misma orden de la que el batería es ahora Caballero frente a la mismísima reina Isabel II.

El “mal portado” Ringo Starr fue el primero en fumar marihuana con Bob Dylan, sus compañeros no estaban seguros de meterse en ese estilo de vida. Cuando los chicos se alejaron un poco del rock dejaron de necesitar de la música de Ringo, entonces él pasaba horas y horas jugando a las cartas mientras los demás grababan. Por eso es el que menos canciones compuso y el que menos cantó en solitario. Sin embargo, le puso voz a “Yellow Submarine” y de “With a Little Help from my Friends” es suya.

El ahora Sir tiene sus méritos, al igual que sus compañeros, expone la argentina Mónica Frusto, de 55 años, miembro del club fans del baterista: “él aprendió a tocar la guitarra… pero componía a 12 compases, algo que parecía en otro idioma para los músicos en ese momento. Ringo cambió la manera tradicional de sostener las baquetas. Las sostenía con un porte militar, como para hacer redobles”.

Con esa magia, el baterista forma parte del legado de The Beatles, la mítica banda se disolvió en 1970, pero sus integrantes continúan recogiendo los frutos de sus carreras.

Richard Starkey, nombre real de Ringo Starr, figura además en el mundo musical por haber sido incluido dos veces en el Salón de la Fama del Rock and Roll, la primera en 1988 junto a sus compañeros de The Beatles, y la segunda en 2015 por su carrera como solista.

“En 2018 sigue siendo de interés para la industria. Lógico, es el segundo integrante vivo de la banda”, suelta la joven melómana Camila Fernández, estudiante de diseño gráfico.

Esta semana, el cantante y compositor firmó un acuerdo “exclusivo de publicación mundial” sobre toda su carrera, tanto en solitario como cuando formó parte de The Beatles, con la discográfica BMG.

Además de los derechos sobre un catálogo musical de más de cincuenta años, BMG también tendrá en exclusiva las nuevas composiciones de Starr, señaló la discográfica en un comunicado, que no precisa la parte económica del acuerdo, que incluye más de 150 canciones, entre ellas las contribuciones como compositor para los “Fab Four”, sobre las que destaca su debut en este ámbito en 1968 con “Don’t Pass me By”.

Otros temas de la famosa banda de Liverpool como “What Goes On”, “Octopus’s Garden”, “Dig it” o “Maggie Mae”, también pasan a ser propiedad de la compañía musical de origen alemán.

Además, BMG se hace con la totalidad de la carrera en solitario de Starr, cuyo verdadero nombre es Richard Starkey, que se compone de 19 álbumes de estudio.

It Don’t Come Easy”, “Photograph” o “Back Off Boogaloo” son solo algunas de las canciones más recordadas de la trayectoria del beatle en solitario, que hace apenas unos días era nombrado por el duque de Cambridge Caballero del Imperio Británico en Buckingham.

Ringo ha sido durante mucho tiempo uno de los músicos más brillantes del mundo”, manifestó la discográfica, al tiempo que resaltó su faceta como “filántropo incansable”.

El director general de la compañía, Hartwig Masuch, subrayó que “Ringo Starr es una artista contemporáneo con una historia increíble” y que la empresa que lidera está “excepcionalmente orgullosa” de haber sido escogida para “representar el pasado y futuro de sus canciones”.

“Me encanta hacer música, el proceso de composición de las canciones y juntar música antigua y nueva. Es genial estar trabajando con BMG”, manifestó.

“Pasaron varios baterías antes de que se sentase Ringo en ella, pero al final se quedaron con él, convirtiéndose en una persona muy afortunada. Le tocó la lotería al poder formar parte de los Beatles. Pero también sostengo que, aunque obviamente no es un compositor, en el aspecto instrumental es, a mi juicio, muy bueno. Casi nunca había que repetir una toma porque él se hubiera equivocado. Baterías posteriores como Phil Collins han alabado sus competencias diciendo que cuando tocaba ‘A day in the life’, parecía fácil, hasta que lo hacías tú. Yo lo llamo batería melódico”.

Ringo confeso de su talento, dijo: “Yo tengo una opinión muy clara respecto de mí mismo porque no soy un batería técnico de esos que se pasan nueve horas practicando al día. A mi me regalaron los primeros tambores una Navidad y en febrero ya estaba tocando en un grupo. De lo que estoy seguro es de haber creado un estilo, que con el Ginger Baker es el único válido para el rock moderno. Me convertí en batería porque es lo único que puedo hacer, pero siempre que escucho a otro batería, sé que no soy bueno... No soy bueno en la parte técnica, pero soy bueno con el ritmo, como moviendo mi cabeza”.

En cada entrevista que da, Ringo deja frases dignas de una biografía. También admitió que siempre quiso escribir una canción como los otros, y lo intentaba, pero el esfuerzo era en vano. “No me costaba encontrar la letra, pero cada vez que se me ocurría una melodía y se la cantaba a los otros, me decían: ‘Eso se parece a tal cosa’, y me daba cuenta de que llevaban razón. Pero hay una en la que me apunté un pequeño tanto como compositor: se titulaba ‘What goes on”.

También se ha dado a la tarea por dejar huella de su paso por este mundo, tiene un asteroide con su nombre, el cual fue descubierto el 31 de agosto de 1984 por B. A. Skiff. Es el asteroide 4150.

Así es Ringo a los 77 años, un Sir sin cumplir con todos los requisitos. el hombre de sonrisa perenne. “La estrella de The Beatles”, decía John Lennon. El más modesto. Nació en una pequeña casa de Madrynn Street en dingle, en la zona miserable de Liverpool. De allí salió el ahora “Caballero” del Imperio Británico. Se materializó su sueño, el último noble del grupo. www.panorama.com.ve